Foto: Maria Morri / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
Con cinco brochas bien elegidas se resuelve prácticamente cualquier maquillaje diario.
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Los sets de veinte brochas resuelven un problema que casi nadie tiene. Para un maquillaje cotidiano, cinco piezas bien elegidas cubren todo, y se amortizan durante años si se cuidan.
Las cinco esenciales
- Brocha densa de base, plana o abombada, de fibra sintética
- Brocha pequeña para corrector, de punta redondeada
- Brocha grande y suave para polvo
- Brocha angulada para rubor y contorno
- Brocha de sombra, redonda y esponjosa, para difuminar

Video: «Beauty Trends TAKING OVER (for better or for worse)» — Amanda Z (YouTube).
Sintética o natural
Para productos cremosos y líquidos, siempre sintética: no absorbe producto y se limpia mejor. Para polvos, la fibra natural difumina muy bien, aunque hoy las sintéticas de buena calidad la igualan.
Cómo reconocer una brocha buena
Las cerdas no se salen al tirar suavemente, la virola está firmemente unida al mango y la forma se mantiene después del lavado. El precio no siempre lo indica.
El lavado
Agua tibia y jabón suave cada una o dos semanas. Secar en horizontal, con las cerdas fuera del borde de la mesa, nunca de pie: el agua se filtra a la virola y despega el pegamento.
Una brocha bien lavada dura diez años. Una sucia dura tres meses y provoca brotes.
