Foto: Allard Schmidt (The Netherlands) / Wikimedia Commons (Public domain)
Circuitos, horarios, altitud y las decisiones que hay que tomar con meses de antelación para que la visita valga lo que cuesta.
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Machu Picchu es el sitio arqueológico más visitado de América del Sur y también uno de los más regulados. El acceso funciona con circuitos definidos, horarios de ingreso y aforos diarios: improvisar no es una opción, y la mayoría de las malas experiencias vienen de haberlo intentado.
Decidir el circuito antes que la fecha
El ingreso no da acceso libre al conjunto. Se recorre por rutas fijas, de sentido único, con puntos de vista distintos. Elegir mal el circuito significa no llegar a la postal clásica o quedarse sin la vista panorámica. Conviene revisar el detalle en la venta oficial antes de comprar cualquier paquete.

La altitud engaña
Machu Picchu está a unos 2.430 metros: más bajo que Cusco, que ronda los 3.400. Por eso conviene aclimatarse primero en el Valle Sagrado, más bajo aún, y dejar Cusco para el final del viaje, no para el primer día.
Video: «Machu Picchu - Los secretos de los arquitectos incas | DW Documental» — DW Documental (YouTube).
Cómo llegar
- En tren desde Ollantaytambo o Poroy hasta Aguas Calientes, y de ahí en bus
- Caminando el Camino Inca, con permiso y agencia autorizada, cuatro días
- Por la ruta de Hidroeléctrica, más barata y mucho más larga
Qué llevar
Documento de identidad original, entrada impresa o en el móvil, agua, protector solar y poncho de lluvia. No se permiten trípodes, drones ni mochilas grandes.
El error más común no es logístico sino de ritmo: llegar de Lima a Cusco y subir el mismo día. La altura no perdona la prisa.
