Pocas cocinas del mundo han absorbido migraciones con la naturalidad de la peruana. El chifa —de origen cantonés— y la cocina nikkei —de origen japonés— no son variantes locales de cocinas extranjeras: son categorías nuevas, nacidas en el Perú y hoy exportadas desde aquí.

Chifa: el wok se hizo peruano

La migración cantonesa del siglo XIX trajo el wok, la salsa de soya y el arroz salteado. Encontró aquí ají, culantro y una despensa distinta. De ese cruce salieron el lomo saltado —hoy plato nacional— y el arroz chaufa, que se comen en todo el país sin que nadie los considere extranjeros.

El lomo saltado nace del wok cantonés y hoy es uno de los platos más peruanos que existen.
El lomo saltado nace del wok cantonés y hoy es uno de los platos más peruanos que existen. — Foto: Dtarazona / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Nikkei: el corte japonés sobre producto peruano

La migración japonesa aportó precisión en el corte, respeto por el pescado crudo y una sensibilidad distinta para los tiempos de marinado. Aplicada al mar peruano y al ají, produjo tiraditos, causas reinterpretadas y una escuela que hoy tiene presencia en las listas gastronómicas internacionales.

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La causa limeña es uno de los platos que mejor absorbió la sensibilidad nikkei.
La causa limeña es uno de los platos que mejor absorbió la sensibilidad nikkei. — Foto: No machine-readable author provided. Manuel González Olaechea assumed (based on copyright claims). / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Lo que enseñan las dos

Que una cocina se fortalece cuando absorbe en lugar de defenderse. El chifa y el nikkei son la prueba de que en el Perú la mezcla no diluye: concentra.

Ni el chifa ni el nikkei existen fuera del Perú con ese nombre. Son dos invenciones peruanas.